Nextel finalmente desistió de la compra de Velocom. La propuesta de compra había sido firmada en 2006 y fue prorrogada en tres ocasiones a la espera de que la Secom expidiera su opinión sobre la transacción. Como el regulador nunca se pronunció, NII Holdings - accionista de Nextel - empleó el dinero para otros fines y retiró su oferta. Aunque la demora del regulador es inadmisible, cabe aclarar que en la dinámica sectorial actual la espera de una sentencia de la Secom es, por lo menos, una ingenuidad. Tal vez la explicación de esa candidez sea que a Nextel el
WiMAX no le interesa desde hace un tiempo; como lo demuestran algunos hechos.
En 2006, el WiMAX era una fuerte promesa para el desarrollo de banda ancha de alcance masivo; incluso con posibilidades de movilidad. Por entonces, NII Holdings era conciente que su tecnología de red,
iDEN, ya no tendría evolución hacia banda ancha. Fue entonces que el Holding optó por una doble estrategia para asegurarse una continuidad: WiMAX, opción que por entonces impulsaba su “prima” Sprint-Nextel en los Estados Unidos, y espectro móvil “tradicional”. En la estrategia WiMAX hizo varios movimientos en 2006 al lanzar ofertas por compañías con espectro sobre 3,5 GHz: en la Argentina (Velocom), Perú (Millicom) y México (Telecosmos). Incluso, habría sondeado la compra de eMAX de Perú, con espectro en una banda adyacente en 2,5 GHz; sin contar que se anotaba como candidata en posibles subasta de bandas en 3,5 GHz en Brasil. Por la parte de compra de espectro móvil tradicional sus movimientos fueron más tardíos: adquirió por subasta bandas en Perú (1900 MHz, 2007) y Chile (1710 MHz – 2100 MHz, 2009) y se quedó afuera de la puja en Brasil pero ha prometido volver a presentarse en una futura compulsa de saldos.
En 2009 ya puede verse a las claras que NII ha hecho su preferencia por desarrollar redes móviles 3G bajo la variante
HSPA. En Perú, probó, incluso, la opción
CDMA EVDO REV. A/B pero desistió al descifrar que la promesa hecha por Qualcomm a Sprint Nextel de desarrollar la aplicación
QChat - con la que daría una continuidad a su servicio de radio – no era segura por falta de variedad de terminales. En la estrategia de desarrollo de redes móviles 3G, WiMAX quedaría relegada como eventual backhaul y para el desarrollo de determinados nichos.
Si bien se desconocen los términos de la oferta de compra de NII Holdings, accionista de Nextel, sobre Velocom, extraña (tal vez no, en virtud del desenlace) que Nextel no haya tomado inmediatamente el control estratégico de ese operador. Tal maniobra ha ocurrido en buena parte de las transacciones entre operadores de telecomunicaciones en ocurridas en la Argentina en los últimos diez años en las que debe haber intervención estatal porque se transfieren licencias de espectro; al menos en las que involucraron a empresas de tamaño medio y chico. El dato salta a la vista con sólo recorrer los balances financieros de los compradores para advertir que las nuevas presas aparecen listadas entre los activos poco después de la propuesta de compra; varios años antes que las autoridades pertinentes se hayan expedido (en algunos casos, incluso, jamás fueron notificadas del cambio de manos). La toma de control “anticipada” se entiende en la medida que se busca asegurar que las empresas adquiridas no se relajen o tiren la toalla durante el prolongado trámite administrativo. Debe entenderse que las adquiridas vienen, por lo general, flojas de fondos como para sostenerse por sí solas.
Igual, mal por la Secom.